Desde los primeros minutos el equipo del Alfaro no dio respiro, San Martín no pudo despertar nunca, y pese a sus muy breves momentos de lucidez, no pudo dominar nunca la situación.
El ensordecedor silencio atípico en un espectáculo de fútbol se convertía en la sinfonía de un partido para el olvido de San Martín. El Arse arrancó a nafta desde el comienzo, su presión era notable. San Martín que con su afán de jugar por abajo y no regalar la pelota, terminó por cometer desinteligencias que llevaron a regalarla.
Tan solo a los tres minutos Benedetto probo al uno de San Juan, Pocrnjic dio rebote largo y cuando Aguirre se perfilaba para darle al arco, Grabinski lo bajó dentro del área; penal tempranero para los del viaducto que el "cachi" Zelaya cambio por gol. Con la misma personalidad fuerte siguió jugando Arsenal, y San Martín apenas llegaba cuando podía. La más clara para el verdinegro la tuvo Penco a los 9 con una buena jugada que realizo con Caprari, el ex Deportivo Morón terminó el ataque con un gran remate por abajo que sacó Campestrini. De ahí en más San Martín estaba muy limitado en el ataque. Llegó una magistral jugada del lateral izquierdo del Arse, Damián Pérez, que tras una corrida heroica logró entrar al área y darle al arco, segundo gol para Arsenal y caras por el piso para el sector verdinegro. Ya a los 17 minutos los de Sava perdían por 2 a 0. Los que suelen ser generadores de juego estaban hoy desaparecidos en el campo, la ausencia de Núñez se sintió y mucho, y el que aprovechaba era Arsenal, con un equipo consolidado y de juego compacto que hasta ese momento parecía indestructible.
En la segunda parte se vio a un San Martín decidido. Salió con más agresividad, pero como lo bueno dura poco, a los tan solo 7 minutos del complemento Zelaya realizó una gran maniobra ganándole a Saavedra, ejecutó un centro por abajo que Aguirre empujo en el corazón del área; 3 a 0 y un abismo que se hacía cada vez más grande. Parecía ser el prematuro fin de un partido que ya no tenía vuelta, pero con garra San Martín se fue a pura euforia y un minuto mas tarde, a los 8, Penco aprovechó un rebote y luego le dio el primer grito al verdinegro; 3 a 1 y casi cuarenta minutos por jugar para poder intentar reflotar.
Descabezados fueron los jugadores verdinegros a buscar el descuento pero a los 13 minutos quedó muy mal parado, y una defensa que había quedado para el cachetazo no pudo contener a Carbonero, que eludió a Saavedra y definió a la perfección ante la presencia de Pocrnjic; 4 a 1 y ya se vivía un infierno. Los minutos posteriores estuvieron plenos de intento de posesión, y así se fue durmiendo un partido que ya se había terminado hace rato. Olvidable derrota en casa para le verdinegro y alegría para el arsenal de Alfaro, que más allá de la goleada, el logro fue alcanzar la punta.
Los cambios en San Martín fueron: entra Sosa por Grabinski, Carrusca por Wagner y Graf por García.





