Simple pero certera frase del viejo tango que describe a la perfección la nueva situación de San Martín.
Es que tras la derrota en Avellaneda, Daniel Garnero decidió dar un paso al costado y dejar la dirección técnica del club de Concepción. Los fantasmas del 2008 merodean en San Juan tras el mal rendimiento del equipo, y como si esto fuera poco el DT que nos llevó al ascenso, hoy por hoy ha dejado el club.
Trás su última victoria en la tercera fecha del campeonato (3 a 1 a Lanús), San Martín comenzó a declinar y cada vez se hizo más amargo el trago. En un primer momento porque los resultados no se daban; luego, el rendimiento futbolístico empalideció aún más la actualidad deportiva de la institución. Ya en los últimos partidos se podía notar a simple vista los problemas del plantel: carencia de fútbol, falta de conexión, escazes de volumen de juego, ausencia de ideas, mal rendimiento ofensivo, en fin, el verdinegro no conseguía los puntos, pero no los conseguía porque no estaba jugando bien. A decir verdad, Garnero probó con un abanico de posibilidades y le dio la oportunidad a muchos, pero esto fue insuficiente. Además hay una realidad que hoy ya está marcada: tras las lesiones y los malos rendimientos de ciertos jugadores, parece que el plantel se ha quedado corto para lo que exige la categoría.
La impaciencia de la gente ya se agotaba, y la presión en los jugadores ya era inminente, es por eso que el Dani Garnero decidió que el partido ante Racing fuese el gran desafío decisivo. El verdinegro no pudo estar a la altura de las circunstancia y no solo que perdió en el cilindro, sino que además jugó pésimo, y como si fuera poco se vino con dos hombres menos. Ante lo acontecido, el ex Independiente presentó la renuncia y dejó el club, cerrando así un ciclo en Concepción, que sin lugar a dudas, y a pesar de este momento, es uno de los más históricos de la institución. Garnero se hizo cargo de un equipo que en el nacional B venía en declive, jugó la promoción, la ganó, obtuvo el ascenso, y además logró la mejor campaña de San Martín en primera división. Por eso y por su condición humana, desde este sitio decimos: Gracias Garnero y hasta siempre!





