El verdinegro tuvo un gran primer tiempo donde consiguió el gol, un
buen segundo tiempo mas destinado a la protección y un final explosivo para la
gente verdinegra. San Martín con este triunfo sobrepasa la cantidad de puntos
que se había propuesto en el objetivo, quedando así con 26 puntos para empezar
el año que viene más aireado y quedando excluido de la zona más comprometida
del descenso.
“El que no
salta se va a la B”; con ese canto ensordecedor de parte de la hinchada
sanjuanina empezaba el partido. Evidentemente San Martín marcaba el territorio y
ya le anunciaba al de Bodeo quién mandaba en casa. Casi con el mismo furor de
las tribunas salió el verdinegro a afrontar el equipo. Con tal fuerza que ya de
entrada consiguió el gol: un tiro libre al borde del área por el sector
derecho, el encargado de patearlo era Bogado y el que se ocupó con gran oficio
de sacar un gran remate de primera que reventó la red de Nereo Chanpagne fue
Sebastián Penco. Gran gol para el de Morón a los tan solo 2 minutos de juego.
Sin lugar a duda que esto ya se convirtió en una condición para el equipo de
Madelón, que ya iba perdiendo casi desde el vestuario. A partir de allí solo
San Martín tenía la pelota y buscaba constantemente el arco del ciclón. El
santo tuvo la gran posibilidad de aumentar la brecha a los 23 minutos a través
de un centro de Poggi desde el tiro de esquina y un consiguiente cabezazo de
Galarza, pero el palo se lo negó. La posesión era de los sanjuaninos, al igual
que el juego y también las situaciones. Apenas ciertos intentos del inteligente
Ortigoza intentaban poner en funcionamiento a la maquinaria del cuervo, pero
esto se iba diluyendo en el solo intento. Otra de las más claras para el de San
Juan la tuvo Maxi Nuñez después de un potente remate que contuvo Champagne. San
Lorenzo para nada inquietaba a Pocrnjic, tan solo una vez tras un débil remate
de Gigliotti que el uno sanjuanino pudo resolver. Todo fue del santo en el
primer tiempo y se llevaba al entretiempo un justificado triunfo parcial
A pura
energía empezaba el santo la segunda etapa, porque antes del primer minuto ya
tenía una situación clarísima a través de un remate de Poggi por arriba del
travesaño. Poco a poco San Lorenzo fue ganando terreno y manejaba más la
pelota, pero no podía llegar con claridad y el recurso que utilizaba era el
remate de larga distancia. Diego Sosa tuvo una posibilidad a través de un
cabezazo que atajó el uno cuervo. La defensa sanjuanina no dejaba espacios para
jugar y entonces el ciclón seguía insistiendo con el remate desde lejos
mediante Gigliotti, Ortigoza y Gonzalez; la mas clara fue la de González que
pegó en el travesaño. Otra clara para el empate que no fue de San Lorenzo fue
un disparo de Botinelli debajo del arco que salió desviado por arriba del
travesaño a los 24 minutos. Los del Bajo
Flores habían logrado la posesión pero tenía escasez de ideas. Ortigoza
seguía siendo el conductor y el ideólogo
de los de Boedo, pero al paraguayo le faltaban socios para ser contundente. El
criterio de San Martín ya era el cuidado en el sector de mediocampo y defensa y
quedar perfilado al contragolpe. García cabeceó una pelota que Champagne atajó
de manera formidable a los 33 minutos. Tanta era la desesperación de los de
Madelón que iban ciegos sin medir las fuerzas; es así que tras una fuerte falta
a Galarza, Ortigoza se iba expulsado en el final, anunciando ya una abrumadora
caída de San Lorenzo en San Juan. En el último minuto, el Ciclón fue con todos
los hombres a buscar la última pelota parada; un rebote le quedó a Saavedra que
probó desde antes de la mitad de cancha y la pelota pasó besando el palo
izquierdo lo que impidió un resultado más abultado. En ese instante Beligoy
finalizó el partido, de manera que San Martín terminó el año de la mejor
manera, superando inclusive las expectativas.
Los cambios
en San Martín fueron: entra García por Núñez, Álvarez por Bogado y Saavedra por
Poggi.
FRANCO
GIMENO





