Como era de esperar, Los dos equipos salieron a buscar el partido en el arranque del encuentro. Con un tempranero juego de ida y vuelta, el primer tiempo prometía ser entretenido. Lanús puso primera y fue el que empezó a profundizar. Así fue que a los 14 minutos un cabezazo de Freezleer que sacó Pocrnijc y una pelota de gol que perdió sobre la línea el habilidoso volante Regueiro, fueron grandes sustos para el verdinegro que estudiaba los movimientos y el juego del rival. A medida que pasaba el tiempo, el partido se apaciguaba y la disputa se daba en el medio campo. San Martín comenzó a entender cual era el camino y empezó a jugar por el sector derecho; por ahí tuvo las jugadas más claras y peligrosas del partido: un cabezazo de Penco a centímetros del palo derecho de Marchesín a los 29, un potente remate de Roberval que contuvo arquero a los 34 y un excelente y delicado disparo de Carrusca a los 39, que hizo vibrar al travesaño granate. San Martín levantó cabeza antes del final y se adueño del partido, pero el resultado parcial era el empate en cero.
Empezó la segunda etapa con un clima diferente. El panorama futbolístico cambiaba: se daba un juego donde abundaban las pelotas divididas; ambos equipos abusaban del pelotazo. Eran muy pocas las jugadas de profundidad en ataque. Garnero intentó más profundidad y ataque con los ingresos de Graf y Bogado pero mucho no cambió. Todo seguía siendo pasivo. Ya sobre el final se animaron los dos. Bogado tuvo una oportunidad sobre el final, tras un fuerte remate que contuvo Marchesín. No hubo más tiempo y todo terminó en un empate sin goles.
Los cambios en San Martín fueron: entró Wagner por Cantero, Graf por Roberval y Bogado por Nuñez.
Lo más destacado fue Lucas Landa en el fondo, que mostró una gran solidez y seguridad, y el brasilero Roberval que tuvo destellos de buen fútbol y actitud.
Por: Franco Gimeno
fgimeno@santoverdinegro.com
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