Se puede decir con plena seguridad que es un echo consumado que San martín perdió en la tarde de hoy con un equipo que no ganaba hacia ocho fechas, que venia ultimo en la tabla de posiciones, donde hay realidades distintas, Defensa pelea por no descender y San Martín pelea por ascender, estas cuestiones que no se vieron reflejadas en la cancha por que todo pareció estar totalmente al revés, por que San Martín fue un equipo opaco que no mostró nada de lo que tendría o debería haber demostrado un equipo con aspiraciones, y esto tiene que ver con respuestas futbolísticas que en ningún momento encontró ni siquiera cuando empezó, por que para eso trabajó franco en la semana buscando variantes como la que realizó en la ultima línea de este equipo que enfrentó hoy a defensa, volviendo al esquema que le dio resultando en las primeras fechas, un (4-2-1-3) esquema que al parecer y ha a esta altura ya tiene fecha de vencimiento.
San Martín no le ha encontrado la vuelta a los últimos partidos, donde acumula gente arriba, no hay prácticamente espacio para jugar, los extremos pierden mas de lo que ganan, con poco espacio para desequilibrar, cuando no pueden armar en la primera o segunda instancia se pierden en el partido y el enganche deja de ser el conductor.
Este equipo que jugo hoy en Varela venia de la primera mitad perdiendo uno a cero, con gol de Leandro Fernández a los 34 del PT, en el segundo tiempo el verdinegro salió a la cancha dormido y a jugar sin una gota de actitud, donde tiene que existir aquello de salir con el cuchillo entre los dientes, y todo lo valido para que pueda tener un encuentro para dar vuelta un resultado, morir en el intento se dice no?? Partido totalmente consumado a favor del ultimo de la tabla.
El segundo gol llegó a los 40 del ST de la mano de Falcón un medio campista rustico, que le ganó a un Alderete ya cansado, centro por izquierda rechazó Sosa que le queda a servida a Pablo Bueno y a festejar.
Resumiendo, San Martín perdió ante el último de la tabla, Defensa complicó a San Martín con cosas simples, con un volante por derecha que iba y venia, con un enganche bien definido como Romero y con dos puntas que se movían permanentemente en el frente del ataque, con esto el halcón complico a un tenue verdinegro que no encontró la respuesta ni anímica ni futbolísticas a un partido que ameritaba otra historia.





