Fechalunes, 18 de octubre de 2010

Que no se escape la liebre

Puede ser que este partido genere algún tipo de discusión  o polémica, puede tener que ver con aquello del merecimiento que es tan viejo como el fútbol, dicen que los partidos no se merecen, se ganan, San Martín  hizo lo imposible para quedarse con la victoria, por que mereció ganar o al menos empatarlo, ya que el único tanto que convirtió atlético Tucumán llega a los 16´ PT a través de una pelota parada que no se rechazó, un rebote que le queda a Fondacaro la puntea desde el piso y convierte lo que  seria la victoria para el decano tucumano, inmerecido por cierto.

Roberval fue uno de los que busco permanente, después fue Penco que con un cabezazo implacable que casi fusilo a Ischuk que se encontró con la pelota, rebotando en su mano  dio en el palo y ahogó el grito de gol para el verdinegro.

Ya en el segundo tiempo en los primeros minutos el verdinegro salio a romper con todo, y así fue que llegaron tres muy claras una de Penco, Scatolaro y otra de Roberval, fue mucho para San Martín; hasta que llego la expulsión de Páez que provoco toda una telaraña defensiva, solo Chávez a la espera de alguna oportunidad de convertir, pero que no iba a poder ser porque Sosa tubo una gran noche y muy firme atrás disolvió lo que pudo ser un gol mas para el decano.

Ya en los últimos 15 minutos el verdinegro apretó mas y mas pero quedó en deuda en la parte ofensivo por que si bien San Martín siempre busco no sumo a través de los centros llovidos que terminaban en las manos de Ischuk dejando de lado el juego que viene pregonando desde la primera fecha o al menos no aplico esa filosofía de juego que caracteriza a este equipo de Franco.

San Martín tendrá que analizar que es lo que esta fallando al momento de concretar, algo parecido paso contra instituto, tres chances claras de convertir que no fueron, hoy ante atlético las oportunidades de convertir fueron cinco o seis clarísimas que no pudieron ser, estos errores a San Martín les están costando puntos, el verdinegro genera buena expectativa, protagonismo, buen fútbol, pero que no puede plasmar a la hora de conseguir resultados, falta mucho, claro está que jugando de esta manera es factible que se gane mas que lo que se pueda  perder, pero hay que tratar de que la liebre no se escape.