
Enrique Hrabina
El “Ruso”. Atendía al que se le cruzara por “su” banda izquierda, jugaba siempre al límite. “Jarabina”, como lo llamaba Mauro Viale, es en realidad Jrabina, así se pronuncia su apellido de origen checo. “Al aire les dije: “Déjenme de hinchar los huevos con Jarabina, no hay una ‘a’ en el medio” conto alguna vez.
Hincha de San Lorenzo, desplegó sus virtudes por Atlanta en la B (1981-83, 66 partidos, 6 goles), el “ciclón” (1983-84, 48 partidos) y Boca (1985-91, 164 partidos, 4 goles).
Este hombre de barba inconfundible llegó a trabar una pelota con la cabeza debajo de la hinchada de Boca que deliró. “Me salió automático, pum y listo” dijo.
Frases Hrabinescas:
-“Paré de jugar cuando vi que ya no podía más” explicó cuando se le consultó por los cinco desgarros que se le juntaron y que le demandaron 13 meses de recuperación.”.
-“Viste como son los mitos ¿no?. Se va corriendo la bola, te ponen un cartel, la gente va repitiendo y listo. Igual no me jodía porque me ganaba el respeto. Tenía ese aura de tipo fuerte y jodido” contó con relación a su fama.
-“Traigan coramina que cierra el Ruso” vocifera el Bambino Veira ante cada cruce suyo.
-“En San Lorenzo jugábamos a dos toques: la parábamos y la reventábamos”
-“Lo bueno de ser una dupla técnica es que a la hinchada se le hace difícil encontrar una rima para putearnos.
DON HRABINA, ES UN HONOR TENERLO EN EL VERDINEGRO.
SantoVerdinegro.




